11 mar. 2012

El lunes empiezo!


reconsiderar.
(Del lat. considerāre).


1. tr. Volver a pensar, meditar, reflexionar algo con atención y cuidado.
2. tr. Juzgar o estimar nuevamente . U. t. c. prnl.






Me vuelvo a topar con las anotaciones de mi cuaderno rojo... las listas interminables que ordenan y calman mi ansiedad de inicio de año y que dejan registro de propuestas/compromisos/promesas/antojos que van atravesando mis pasiones y obligaciones. Quehaceres de política, de mis dos trabajos, de varias deudas estudiantiles, musicales, literarias... y si, -lo admito- también algunas tareas deportivas.
Otro día hablaré del pequeño trauma que me produce comenzar otro año, pero hoy el post es sólo para hablar de un tema que me resulta entre irritante y novedoso: el maldito/bendito deporte.

Para que se den una idea de a qué fauna deportiva pertenezo, les confieso: en 4to y 5to año de la secundaria, rendí libre educación física para no ir a esas clases. Digamos que ir a hacer voley a un gimnasio helado en el largo y crudo frio invernal del sur no era muy estimulante, pero además me resultaba una pérdida de tiempo. Siempre afín a lo intelectual construí la idea de que el deporte era una actividad superflua... auch!
Entonces, había formulado el éxito de mi plan: consistía en promediar el resultado de tragar de memoria reglamentos deportivos y el matarme para pasar algunos ejercicios esperables para mi edad: conseguía un 10 en el escrito y alcanzaba un 4 en el físico = 7 (aplausos por favor)
Me presento: aquí, una histórica renegada del deporte (que fumaba más de un paquete de cigarrillos diario) y miraba con sorna y asombro a los que salían a transpirar por las plazas.
Nuevamente me presento: aquí, una conversa (que por distintas razones volcó parte de su tiempo a tareas deportivas) y se mira con sorna y asombro cuando sale a transpirar por las plazas.
Y bueh, reconozco que encontré el encanto de salir a correr y ando haciéndole buena fama al tema cada vez que puedo. Bienvenidos aquellos dispuestos a sufrir un poco y cultivar su paciencia para comenzar a correr.
En este post traigo una recomendación que me hizo mi hermano, un corredor más serio que yo y me prendo sin pudor a hacerle publicidad gratuita a la superpichi página para corredores del Imperio Nike.  Sus diseñadores entienden y atienden al hecho de que el correr es una labor gradual y dinámica, nada de salir un día y no repetirlo hasta el otro mes...
Les puede interesar si quieren entrenar o si quieren iniciarse en el asunto: hay que hacerse usuario, ir al Coach y proponerse un entrenamiento (si, si, con supervisión de gente idónea, por supuesto) para, por ejemplo, comenzar a trotar, entrenar para cierta distancia o para complementar algún deporte que se esté haciendo en paralelo.
A mi me parece que los ritmos sugeridos son bastante atinados, además, te indica qué días salir a entrenar y cuánto ejercicio hacer... útil para gente con limitada iniciativa para el deporte. Hasta te da ánimo para no abandonar!




Vamos, estas cosas virtuales no hacen magia: hay que salir a correr igual... pero entretiene! Y si a mi experiencia me remito, su plan me ayudó a alcanzar los 8km sin morir... Sin embargo, declaro que le tuve poca paciencia. Como soy incansablemente curiosa la probé un tiempo, pero luego me aburrí un poco y un percance deportivo (donde estuvimos involucrados yo, mi bici y el asfalto) me tuvo algo alejada de la actividad. Quizás vuelva a usar al entrenador virtual cuando necesite algo de impulso para retomar el asunto. Pese a estos detalles, la recomendación va igual!

Ah! casi me olvido: esto sin música es un embole... Así que me la paso armando y desarmando un repertorio según mi ánimo, donde Miranda! y Babasónicos están casi fijos ... Aquellos que han hecho aportes piden su publicación de una vez por todas. Acá les presto el compilado correril que me inspira: mezcladita, desordenada y con mucho punchi-punchi, aunque sin más criterio que el gusto por su acompasada cadencia.

mitocondria.