19 mar. 2012

Deshoras

encantar.

(Del lat. incantāre).

1. tr. Someter a poderes mágicos.

2. tr. Atraer a alguien por dones naturales, como la hermosura, la gracia, la simpatía o el talento.

3intr. Gustar en gran medida, agradar mucho. 




volví a fumar
por los besos
por los labios
por el cursi corazón
de un Rufián Melancólico

Jugando con la impunidad de los códigos compartidos
hice réplicas del bigote de Dalí en la cercanías de su boca
y cuando volvió a su rutina forzosa de sal
sincronicé conjuros de olvido y de memoria

En casa quedaron rastros imperceptibles para el mundo
un insistente paquete de galletitas que no
los botones naranjas de una desventura necesaria
y un encendedor violeta


La distancia de la distancia aún no arrasaba
y seguí fumando por las noches
como permanencia y como resistencia
contra las horas de la deshora

Hoy una tos infranqueable pide tregua
y me despoja de las pertenencias del humo
odiándome en la compulsividad y volviendo a mis afables hábitos
pasé a sentir una doble pérdida en el asunto

Su ausencia empobrece y corroe lo cotidiano
me duermo soñando que le escribo de amor
diciendo que yo tampoco se manejarme bien en este pantano
entre el todo o la nada

entre el vámono a vivir a Alaska y el no me llames más








mitocondria.