21 feb. 2012

Imposturas intelectuales I

Hoy: "El libro es mejor que la película"

La profesionalización de las cosas tiene sus efectos inesperados. Ni qué decir si va de por medio el prestigio, valoración social o ensanchamiento del ego.
El caso del que nos ocupa pasa sobre todo por lo último, Intelectual pedante es caer en el pleonasmo, tanto más cuanto que usar la expresión 'pleonasmo' es otra pose de las que hablamos.
Pero no demos tantas vueltas, solo queríamos decir que dos por tres uno se cruza con esos zapallos que se  dan todo el tiempo corte queriendo mostrar que leen mucho o que tienen grandes resultados en la academia, que han escrito algún libro o que tienen títulos aquí y allá. Todo esto para mostrar que son "profesionales del pensamiento", al tiempo que, como buenos profesionales, reservan la actividad mentada para no se sabe qué instancia de secreto profesional. O sea, en la puta vida se los vió pensar algo.
Pero además de los bronces que lustran a ver si relucen tienen que actuar públicamente cada tanto desde su egregio lugar. Aquí es donde entonces vuelven a escatimar su preciada actividad remunerada de pensadores para ofrecernos un sinnúmero de posturas que vamos a ir glosando en sucesivos posts. Tal vez le sirva, lector, lectora, para desenmascararlo/as, o tal vez  para convertirse en un digno émulo y primero vengan estas frases y en algún momento la remuneración.

En el catálogo de imposturas podríamos luego hacer un ranking. Y así como en el boliche "de que signo sos" o en el café "en la moto la carrocería sos vos" entran seguro en el top 5, creo que para las imposturas intelectuales una de estas es "leí el libro, que es mucho mejor que la película".

No hace falta que digamos lo obvio: la frase es una pelotudez importante. No solo muchas películas basadas en libros además de cosas distintas son buenísimas y más divertidas que leer algunos bodoques. Ni tampoco basta decir únicamente que muchos libros están escritos cinemátográficamente, con el guión ya casi hecho a la par.  El asunto es que libros y películas son cosas distintas, como manzanas y panqueques, como asado y facturas, como ir al cine y sentarse en un sillón a leer.

Lo importante (especialmente para usted, que lee este blog en calidad de émulo) es donde poner el énfasis: "leí el libro". Hay que mostrar que en tanto profesionales del asunto estamos dedicado/as a ello, a leer libros (nada de revista Ohlala). Luego hay que mostrar cierto desdén por la película (porque ha de decirse que los intelectuales no tienen tiempo de mirar películas), tal vez decir que no la vieron, sino que un amigo les contó y le faltaba lo fundamental del argumento del libro, una nota al pie en página 172...


Practiquen con el siguiente diálogo:
  • Viste "El nombre de la rosa"?
  • No, no, yo leí el libro (una pausa) es mucho mejor que la película.



(pájara y mitocondria me piden que cumpla con las normas del bloc y comience mi post con la definicion del diccionario. Acato pero no cumplo...

intelectual.
(Del lat. intellectuālis).
1. adj. Perteneciente o relativo al entendimiento.
2. adj. Dedicado preferentemente al cultivo de las ciencias y las letras. U. m. c. s.