4 mar. 2013

Ir a la feria, parte 2

paciencia.

(Del lat. patientĭa).


1. f. Capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse.

2. f. Capacidad para hacer cosas pesadas o minuciosas.

3. f. Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho.





Muy a menudo, conversando sobre la tarea de feriar, oigo a gente decir "fui y no encontré nada"; "voy pero no me gusta revolver" o incluso, un ridículo "me da asco la feria". De no cambiar de actitud, hay pocas esperanzas para ellos/as.

Quienes disfrutamos de la feria, sabemos que allí existe un mundo de tesoros escondidos, pero la paciencia es el requisito número uno del asunto. 

Recomendaciones generales


1- Precisión: Ir a la feria "a ver que se encuentra" no sirve de mucho, sugiero saber con claridad qué cosa se va a buscar y no dejarse tentar en el camino (por ejemplo, a mi me gusta ir a buscar La Prenda). No está mal ir de paseo, pero lo más probable es que se recorran muchas mesadas, se pierda mucho tiempo y se consiga sólo frustración.

Temprano, comenzando la jornada laboral
2- Decisión: A no fantasear, creer que se pueden visitar todos los puestos es absolutamente falso e intentar hacerlo, una actividad inútil porque hay montones y la mayor parte de los puestos tienen más o menos lo mismo. Un dato a tener en cuenta: una salida seria a la feria no suele durar menos de 3 horas.

3- Criterio: Ciertas marcas están por encima de la media en cuanto a calidad se refiere, siempre comparando con lo que se puede encontrar en los comercios locales. Detalles de costura, bolsillos de verdad (y no el muy difundido falsobolsillo del que .pájara tanto se queja), talles más reales, cinturas ajustables, buenos algodones, etc. Después de algunas visitas a la feria, incluyendo mucho mirar y tocar, no es difícil darse cuenta por dónde viene la mano.
Así en mi bitácora de atenta compradora conseguí el único jean Levi's♥ que estaría dispuesta a pagar, a $50; pantalones Banana Republic por $25; hermosos vestiditos Gap por $40; unas botas Uggs $60 y unos zapatos de trekking Columbia a $150. Eso, sin contar otra gran cantidad de pantalones, polleras, pañuelos, pulóveres  y montón de hermosos vestidos de marcas conocidas y desconocidas... mi guardarropas es casi casi un puesto de la feria.

4- Prohibiciones: Comprar ropa usada no es sinónimo de comprar ropa en malas condiciones. Excepto que sean muy habilidosos en el arte de coser a mano o máquina y tengan tiempo para hacerlo, no hay que llevarse ninguna prenda que implique algún trabajo para poder ser usada. Por esto,

- No comprar ropa rota, descosida o que precise arreglos;
- No comprar ropa manchada;
- No comprar talles más grandes o más pequeños con la fantasía de achicarlos o adelgazar.




Guía básica para ir, buscar y encontrar


Cuando sé qué prenda estoy buscando, intento no abalanzarme sobre la pila de ropa cual monstruo hambriento. Tengo un método que requiere cierta atención, pero que es muy útil. Por ejemplo, si busco un vestido, consulto al vendedor en qué zona los encuentro y allí intento ver dónde podría estar aproximadamente mi talle (suelen acomodar la ropa por tamaño). Antes de revolver, miro estampados o acaricio las telas y sólo cuando una me interesa, retiro la prenda y la escudriño, descartando manchas, roturas, etc. Si la prenda pasó la evaluación, recién me la pruebo.
Eso hace que mi búsqueda sea muy efectiva y es la causa de cierto rumor que circula entre mis amistades, declarando que yo "tengo ojo" para la feria.

Más detalles (la feria dentro de la feria):

1- El mejor horario es de mañana, luego de las 9:30. Está mas fresco (uno/a y el clima), hay poca gente y todo está ordenadito. No recomiendo ir con lluvia o luego de una tormenta... el barro quita todo el entusiasmo.

2- Llevar calzado y vestimenta adecuada para probarse ropa. Recomiendo ponerse la ropa más ajustada con la que se dejarían ver, para que la elección del talle sea la indicada.  Por ejemplo, suelo ir de pollera, calzas o vestido, porque me puedo probar pantalones o polleras ahí nomás, o ponerme prendas por encima sin parecer una cebolla. Para los varones, si buscan comprar pantalones (y no quieren llevar faldas) recomiendo un short en verano y algo de valentía para el invierno... ¡hay muy pocos probadores en toda la feria!

3- Si quieren comprar varias cosas, hacer la búsqueda de a una y recién al encontrarla seguir explorando. 

4- Si se encuentra la prenda deseada, reservar (pidiéndole al vendedor que la separe) o comprarla en el momento, porque hay montones de puestos, son todos iguales y es fácil perderse. Vale la pena comprar varias prendas en el mismo puesto y pedir un descuentito...

5- Ir acompañado de alguien que sea tan o más paciente que uno/a y que esté dispuesto/a a arrojar decisivos "NO" ante prendas que nos queden mal. Por suerte, suelo tener de acompañante oficial a una amiga -especialista en camisas y faldas de feria- que me mira con cara de "ni se te ocurra" cuando intento algún delirio de talles o estampados.

6- Contra compulsivos/as: llevar sólo el dinero que se esté dispuesto a gastar.

7- Por su origen, los talles se verán expresados en el ridículo sistema inglés de medidas... Recomiendo repasar la tabla de conversión de tallas yanquis (y aprenderse el propio), Por ejemplo, los pantalones de hombre detallan el contorno de la cintura y el largo de la piernas. Muy útil.



Breves experiencias

Desordenado puesto de pañuelos
Una gran amiga compra ahí todo el atuendo familiar (dos niños y marido). Le encanta revolver las pilas inmensas y le salta el corazón cada vez que encuentra una ganga. ¡En una visita durante el invierno, gastó $1200 en abrigos, pantalones y buzos para todos! Una má-qui-na.

Otra amiga se viste casi exclusivamente en la feria e incluso resuelve la odisea de encontrar  corpiños gracias a los bien pensados talles americanos, que tienen una medida para el contorno de la espalda y otro para el tamaño del busto. Aún no compré ninguno, pero el asunto de comprar ropa interior en la feria es bien polémico... Me pongo a favor en este caso: más sabiendo que esos corpiños, en el centro, cuestan arriba de los $300.-

Otro amigo me ha recomendado difundir la existencia de las "mesas inclasificables", es decir, aquellos puestos que no se sabe a simple vista qué están vendiendo y donde se pueden encontrar cinturones, conservadoras, "cosas ortopédicas" (férulas, fajas), accesorios deportivos, mochilas, bolsos y carteras, cartucheras, ositos, juguetes y otras yerbas. Al ritmo de la curva de oferta -demanda, dice que siempre hay cosas a muy buen precio, porque nadie las reclama. La próxima le pego una mirada.

Finalmente, si además de resolver asuntos una/o quiere estar a la moda, puede seguir de cerca los atinados consejos y el paseo de Dequemevisto, amantes tucumanos de la feria y la osadía.





¡Eso es todo!
¡Déjese convencer! Acá, los días y lugares:

- Los jueves en el Club Atlético Tucumán, por calle Laprida.
- Los viernes, en la plaza de Villa Luján.
- Sábados, Domingos y Feriados en Yerba Buena (San Martín y Catamarca; Catamarca al 1.700 y en la plaza vieja sobre la avenida Solano Vera).