4 jun. 2012

La belleza hecha cuadro


masturbación.


1. f. Estimulación de los órganos genitales o de zonas erógenas con la mano o por otro medio para proporcionar goce sexual.




Dánae de Klimt


Gustav Klimt
Su figura me enamora al despertar y me arrulla -plácida y lejana- por las noches. Dánae es mi pintura favorita de Klimt y habita en forma de  cuadro en la pared blanca que está frente a mi cama.

Sólo aparece ella, preciosa pintada espléndida, recostada, adormecida y envuelta en una tela semitransparente. Aunque el cuadro parece estar celebrando el asunto, si nos atenemos a la mitología que intenta reproducir Klimt en la escena, Dánae no está masturbándose en realidad...

Dánae me cuenta, cada noche, que su padre -Acrisio, Rey de Argos- teme que se cumpla una profecía del oráculo donde le han advertido que será destronado y asesinado por el hijo de su hija. Dánae no tiene hijos aún, y de forma preventiva, él la encierra-para-siempre en una torre...o quizás un sótano.
Acrisio fracasa en su intento, porque pese a todo, Dánae concibe un hijo con Zeus, a quien llamarán Perseo.



Ese es el momento que el cuadro pretende inmortalizar: Dánae acompañada* por Zeus, quien -para alcanzarla- se escabulle, en el sitio donde ella está cautiva, en forma de lluvia de oro. Ahí está pintada, junto a Zeus, una  Dánae enrojecida de placer, con su diáfana piel contrastando con el carmín encendido de su pelo. 


Me atraen las idas y vueltas de la mitología -de la que sé exactamente nada- pero cada vez que leo algo del tema, me provoca una ansiedad terrible el hecho de que cada historia varíe sutilmente según la fuente y que cada personaje cumpla uno y mil roles a la vez. Para que vean a qué me refiero: Perseo es el mismo que decapita a Medusa ("monstrua" del inframundo que convertía en piedra a quien la mirara). Consigue esto previo recibir -según dicen algunos- un casco de invisibilidad de su tío Hades y una hoz y las sandalias aladas de Hermes, su hermanastro. Perseo también libera a Andrómeda -su futura esposa, que se encontraba desnuda y atada a una roca- y la salva de ser devorada por un monstruo marino... Y recordemos, además, que Perseo fue desterrado y casi muere a causa de los insistentes intentos de su abuelo Acrisio de sacárselo de encima... Pero ¡qué vida, chango!


En fin, siento que la mitología es algo oscura y confusa.



Perseo con la Cabeza de Medusa, estatua de Bronce hecha por Cellini.















Pese a esto, encuentro atractiva esa idea macabra de la tragedia esperada, donde todo esfuerzo para evitar que se cumpla la predicción del oráculo siempre resulta en vano... de modo que cada personaje termina indefectiblemente cumpliendo con su destino. Así es como Acrisio (menudo perverso), tiene su final trágico y absurdo pese a haber intentado deshacerse de su nieto -incluso arrojándolo al mar junto a su madre dentro de un cofre de madera-, y acaba muriendo por un golpe en la cabeza que le propina Perseo ¡sin querer! mientras participaba de unas competencias deportivas.

Me disperso un poco escribiendo esto.
Pienso en la supuesta masturbación de Dánae y el impacto disimulado que genera darse cuenta del asunto. Pienso en ella siendo arrojada al mar en un arcón. Pienso en Andrómeda desnuda, atada a una roca y "rescatada" por Perseo y... vuelvo a sentir esa rabia... Lo quiera o no, todas estas historias, por más mitológicas y remotas que sean, me hacen hervir la sangre, odiando una y otra vez la opresión que viven las mujeres de todas las épocas y en todos  los lugares

Como rondan mi vida y mi mente, seguramente estaré escribiendo de estas cuestiones de género en futuros posts de La Papelera, porque así viene la mano... la política está para mi (y cuánto! y cómo!), presente en cada cosa que veo y leo.




*En varios lugares encontré que Dánae "fue seducida y poseída" por Zeus... mostrando la esperable pasividad y fragilidad femenina que se nos adjudican ... dejo asentado -por si hiciera falta- en esta hoja del bloc, el desprecio que me genera esta mirada machista y retrógrada...


mitocondria.