29 ene. 2012

La Tarta de Manzanas de mitocondria.



tarta.
        (Del fr. tarte).
1. f. Pastel grande, de forma generalmente redonda, relleno de frutas, crema, etc., o bien de bizcocho, pasta de almendra y otras clases de masa homogénea.

manzana.

(Del ant. mazana, y este del lat. Mattiāna [mala], una especie de manzanas).

1. f. Fruto del manzano, de forma globosa algo hundida por los extremos del eje, de epicarpio delgado, liso y de color verde claro, amarillo pálido o encarnado, mesocarpio con sabor acídulo o ligeramente azucarado, y semillas pequeñas, de color de caoba, encerradas en un endocarpio coriáceo.

2. f. Espacio urbano, edificado o destinado a la edificación, generalmente cuadrangular, delimitado por calles por todos sus lados.


Esta receta es de Dora. Teníamos un acuerdo tácito en la época donde nos frecuentábamos: cada vez que yo viajaba, la iba a visitar. Y cada vez que la visitaba, ella me hacía esta tarta de manzanas, que por supuesto... a ella le sale mucho mejor. 
Ya expropié esta receta a Dora, ahora es mía y puedo decir: yo hago la tarta de manzanas así. Lo que me recuerda que pájara. nos debe su alternativa tarta con manzanas...


Pinche aquí para ver las fotos

Les escribo abajo los ingredientes y tips, quien quiera ver mejor las foto
Receta Tributo a Dora para compartir y disfrutar!



Masa

300 g de Harina 0000 (Dora dice: con una pizca de sal)
200 g de Manteca
100 g de Azúcar
1 Huevo
+esencia de vainilla o jugo de limón

Relleno

7 u 8 Manzanas verdes peladas y ralladas con rallador grueso
5 cucharadas de azúcar
2 o 3 cucharadas de avena o pan rallado (para absorber el agua de las manzanas)
1 Limón (exprimir su jugo sobre las manzanas para que no se oxiden!)
Canela, obvio.

Dividir la masa en dos (para la base y para la tapa) y una vez preparada pinchar la tapa para permitir que se evaporen los líquidos del relleno.
Horno: 40' aprox.







* Pista de Audio: Dream a Little Dream/Eddie Vedder



26 ene. 2012

Sin nombre.



nombre.
(Del lat. nomen, -ĭnis).

1. m. Palabra que designa o identifica seres animados o inanimados; p. ej.hombre,casa, virtud, Caracas.

2. m. Nombre propio.

3. m. Fama, opinión, reputación o crédito.

4. m. Gram. Clase de palabras con género inherente que puede funcionar, sola o con algún determinante, como sujeto de la oración.

5. m. Gram. Tradicionalmente, categoría de palabras que comprende el nombre sustantivo y el nombre adjetivo.



*

A unos pasos de la casa en la que nací, en Bariloche, había un arroyo bajito y marrón que surcaba el Cerro Otto haciéndose camino hasta el lago Nahuel Huapi. Tenía el extraordinario mérito de haber sido entubado en la parte céntrica de la ciudad, lo que implicó un trabajo de ingeniería de cierta importancia para un pueblo no muy afecto a la obra pública. 

El arroyo pasaba por los pies de la casa a la que mi mamá nos llevaba cuando tenía que hablar por teléfono (épocas en que no llegaban esos cables a casa, aunque soy de los '80!) y por el fondo de la casa de Martina -atrás de la plaza Belgrano- donde a veces se podía intuir su presencia. 

A pesar de la obra civil que lo había incluído en la planificación urbana y de otros trámites administrativos que lo tuvieron por objeto, siempre fue "el arroyo sin nombre" que yo escuché en mi camino a la escuela y muy después.. como un eco de esos años de la infancia.

Muchas muchas veces estampé definiciones para él con la esperanza de sacarlo de esa incómoda contradicción que a mí siempre me inquietó. 

Hasta que ví el propio cartel verde y blanco de vialidad nacional. Sin nombre. Y me dí por vencida.

pájara.

*La imagen no es nuestra, es de la blogósfera

24 ene. 2012

De la ciencia




cientificismo.

1. m. Doctrina según la cual los métodos científicos deben extenderse a todos los dominios de la vida intelectual y moral sin excepción.

2. m. Teoría según la cual los únicos conocimientos válidos son los que se adquieren mediante las ciencias positivas.

3. m. Confianza plena en los principios y resultados de la investigación científica, y práctica rigurosa de sus métodos.

4. m. Tendencia a dar excesivo valor a las nociones científicas o pretendidamente científicas.



Resulta que el atravesar mis estudios universitarios en una facultad de ciencias me hizo pasar por infinidad de humores y contradicciones, de seguro más conflictivos al tratarse de una universidad del norte argentino. Hace poco más de diez años, mi vocación era una mezcla de asombro por la naturaleza y sus microbios y una sana sensibilidad política -más reformista que otra cosa-, y así comencé a cursar mis estudios convencida de que los científicos eran gente comprometida con la realidad y que era un lindo espacio para pensarse militando. Sin abandonar la magia que me sigue produciendo el conocer la belleza de la ciencia, tengo que admitir que -con paciencia y sin descanso-, la realidad me nokeó: noté con amargura que la ciencia era un mercado, los científicos hombres y mujeres encriptados (lo reivindiquen o lo resistan) en un sistema elitista e inflexible y que la defensa de la tan mentada neutralidad científica me ponía en la vereda de enfrente...



Hoy, atenta al conflicto sindical en el CONICET, intento retomar algunas lecturas que hace más de 40 años removían el avispero en la Argentina y estimulaban a estudiantes y científicos que simpatizaban con las ideas de izquierda: estoy conociendo a Oscar Varsavsky. Químico y matemático, autocatalogado de nacionalista y revolucionario, que escribió sus conflictivas ideas sobre el rol de los intelectuales, la élite del conocimiento y los modelos científicos de los países subdesarrollados en un pequeño librito varias veces editado llamado Ciencia, Política y Cientificismo, que usted señor lector interesado, señora lectora interesada puede descargar aquí.
Estaban a flor de piel las ideas revolucionarias en el mundo, pero también el agobio de la Guerra Fría y el recuerdo amargo de la Noche de los Bastones Largos. En este marco, Varsvasky intentó acercar las ciencias "duras" a las sociales, con una declaración a favor de una ciencia politizada llamando a los científicos a comprometerse con la realidad social y económica de su país, mientras renegaba de los parámetros del hemisferio norte y los intereses del imperialismo.
Metiendo la cabeza en la web para encontrar más cosas de Varsvasky me sorprendió la atención que le dedican las universidades venezolanas, incluyendo el entusiasmo del presidente Hugo Chavez por su producción político-literaria, quien recomendó su lectura en una visita al INTI en el 2007, llevando a este organismo a impulsar el Concurso "Oscar Varsvasky" de política y solidaridad científica y técnica.
Bien dice mi cuñado -aunque soy mala para las citas- que hay tan poca reflexión actual sobre el tema que tarde o temprano uno termina leyendo un texto de Varsavsky... escrito en el '69. Y sin duda tiene razón, pero entiendo que, -ay! en el marco de esta profunda crisis internacional! es indispensable sentarse a pensar, retomar esta y otras  lecturas que nos permitan reabrir el debate sobre qué modelo científico tecnológico queremos tener, para continuar la pelea con más claridad.



mitocondria.

15 ene. 2012

Objetos

Este post 
es el primero
 de  una
 serie
 (twins)
 donde queremos
 compartir nuestros
 objetos preciosos, 
esos que mudamos 
tantas veces, 
a los que
 siempre les 
encontramos 
un lugar 
y
que nos
gustan
 (ay!) 
  tanto, tanto. 
El objeto seleccionado para esta primera vez, es el más cercano que tenemos.



6 ene. 2012

Comienzos



Tenemos nuevo Comité de Redacción* y un Revisor Independiente (sullivan).
De alguna manera se terminó la papelera como era. Sigue siendo, pero de otro modo.
Interviene ahora mitocondria desde un punto geográfico distante y proponiendo una frenética actividad blogera sobre todo aquello que nos conecta.
Bienvenidas y bienvenidos nuevamente!













* Los post anteriores son de pájara.